El juez Ari Lijo levantó el secreto fiscal sobre Grandío, amigo de Manuel Adorni, y la empresa Alfa Centauri, contratista de taxis aéreos, ordenando un allanamiento en el aeropuerto de San Fernando para recabar contratos, facturas y registros de vuelos privados a Punta del Este pagados por la productora de Grandío, que tenía contrato con TV Pública cuando Adorni dirigía esa área.
En vivo, Hernán Núcero reportó el operativo en busca de documentación sobre los tramos ida y vuelta del viaje familiar de Adorni en carnaval. La investigación incluye cadena de declaraciones: el piloto actuó como broker, negó pagar los vuelos y los derivó a Grandío, quien afirmó que la plata vino de Adorni. Se verifica fechas de facturación, si fondos estaban blanqueados y compatibles con declaración jurada del funcionario.
Adorni defendió su privacidad en conferencias, insistiendo en que viaja con su familia donde quiere y todo está declarado, pero evadió mostrar documentación concreta. Panel criticó falta de transparencia, triangulación vía productora y posible crecimiento patrimonial injustificado, mientras justicia acelera peritajes ante irregularidades en facturas presentadas días después del escándalo.
La pesquisa podría ampliarse a otros vuelos y blanqueo de capitales si no cuadran registros contables en San Fernando, principal aeródromo para aviones chicos con alto movimiento reciente.