El ejército israelí bombardeó dos instalaciones de producción de misiles crucero navales de largo alcance en Teherán, causando daños extensos. Los misiles se destinaban a plataformas navales para destruir objetivos en tierra y mar.
Irán denunció que 21 trabajadores sanitarios murieron y 7 hospitales quedaron fuera de servicio por ataques de Estados Unidos e Israel desde inicio de guerra, según carta de su embajador en Ginebra a la OMS.