El Estado de Israel ante la ONU, representado por Tani Tannon, advirtió que la capacidad misilística de Irán representa una amenaza global, con proyectiles capaces de alcanzar París, Londres, Atenas, Copenhague y Riga, superando los 4000 kilómetros reconocidos públicamente.
Irán engaña a la comunidad internacional sobre su arsenal, instando a Europa a tomar medidas inmediatas ya que no es un problema regional sino global, con avances que podrían llegar a Estados Unidos.
Esta declaración surge en escalada desde el 28 de febrero, con CENTCOM confirmando destrucción de más de 9000 objetivos militares iraníes y despliegue de miles de soldados aerotransportados en Oriente Medio por el Pentágono.