Estados Unidos despliega cerca de 3.000 soldados élite, incluyendo paracaidistas de la División Aerotransportada 82, hacia bases en el Golfo Pérsico cercanas a Irán, en medio de tensiones crecientes y rechazo iraní a negociaciones. La reportera Luciana Arias mostró imágenes de paracaidistas lanzándose desde aviones, sumándose a 50.000 tropas ya presentes, mientras Donald Trump enfrenta críticas por posible escalada terrestre.
Irán replicó con un video propagandístico mostrando tropas listas, con audio en persa traducido como "hace muchos años nos estamos preparando y los estamos esperando", exhibiendo armas rusas como AK-47 y Dragunov. Panelistas debatieron si esto anuncia incursión terrestre, destacando que EE.UU. tiene capacidad pero otros actores como Turquía median charlas indirectas.
En las últimas horas, proxys iraníes atacaron con enjambre de drones FPV la base Victoria de EE.UU. en Bagdad, destruyendo un radar y un helicóptero Black Hawk en tierra. Un misil impactó cerca de un auto en Tel Aviv, haciéndolo volar por onda expansiva (daño severo a 0-50 metros), mientras Israel bombardeó un mercado de pescado en Isfán cerca de fábrica de explosivos y una planta termoeléctrica clave sin daños mayores.
Desde Tel Aviv, la corresponsal Gaby Astrosky informó que Irán rechazó el plan de 15 puntos de Trump vía Pakistán, calificando todos desfavorables, pese a pausa de 5 días en ataques energéticos. Trump llamó "gran regalo" a la respuesta iraní, posiblemente refiriéndose a ahorros millonarios. El petróleo Brent subió a 96 dólares, impactando nafta en Argentina pese a producción local.
Pedro Sánchez, presidente español, criticó la guerra por socavar legalidad internacional, desestabilizar Medio Oriente, enterrar Gaza en olvido y financiar a Putin con 8.000 millones de euros, en discurso ante su Cámara de Diputados.