Mauro Icardi se enoja porque la abogada Ana Rosenfeld, representando a Wanda Nara en Japón, niega un día extra hasta el viernes para que sus hijas se queden con él en Argentina, pese al permiso judicial original hasta jueves otorgado por la jueza Adriana Gopián a pedido de Elba Marcovecchi y Lara Piro.
Las hijas quieren extender la estadía por equinoterapia en el campo y cumpleaños con Rufina Cabré, pero Rosenfeld alega faltas escolares excesivas, como 15 días en julio del año pasado, cuando Wanda las llevó al norte. Icardi argumenta hipocresía ya que las nenas cursan virtualmente desde casa y él no vuelve hasta junio por obligaciones en Turquía con Galatasaray.
El panel debate si Icardi debería llevarlas al colegio en Palermo desde Nordelta, pese a las ocho horas de escolaridad y distancias, o priorizar el tiempo con el padre. Revelan que una empleada de Wanda inscribió a las hijas en el colegio internacional hace dos años sin autorización de Icardi, violando normas que requieren consentimiento de ambos padres.
Avanza audiencia de conciliación en Milán hoy entre abogados de Icardi (Rafael y Valeria) y de Wanda (Giuseppe) por división de bienes, con reclamo de 7 millones de euros que Wanda retiene en Italia. Icardi alega infidelidades previas de Wanda con Keita Baldé y Federico Fazio para contrarrestar su adulterio con María Eugenia Suárez Ribeiro, conocida como China Suárez.
El Ministerio Público Tutelar interviene priorizando la voz de las nenas, que piden el día extra, mientras el colegio autoriza faltas pero advierte riesgos de libertad por ausentismo. El tono es de "se terminó la paz" en la coparentalidad.