Participantes de Gran Hermano enfrentan 800 hamburguesas sobrantes tras mal cálculo en compra para desafío, generando paranoia por intoxicación.
Intentan transformarlas en fideos, albóndigas y burgers al bondi, criticando higiene como uñas largas y toqueteo. Nadie repite y proponen ideas creativas, pero acumulan sin solución clara.
Panel discute si es viable comer hamburguesas diarias, cuestionando receta auténtica sin cebolla.