Una explosión inicial a las 6:40 de la mañana en un depósito de miles de garrafas en Mariano Acosta, Merlo, provocó múltiples detonaciones sucesivas que proyectaron cilindros de gas hasta 200 metros, destruyendo el predio de 70 metros y dañando casas vecinas con vibraciones que rajaron paredes y techos.
Tres empleados del depósito sufrieron quemaduras, dos en terapia intensiva y trasladados al hospital Eva Perón; un niño de 15 años quedó lúcido tras herida en la cabeza por esquirla, un sobrino de 18 años grave por golpe de garrafa con charco de sangre, y otros vecinos heridos por impactos, generando pánico y autoevacuación masiva ante el espectáculo de garrafas volando como misiles.
Los vecinos describen la escena como un bombardeo o zona de guerra, con llamas altísimas y explosiones constantes; criticaron la tardanza de bomberos y ambulancias, que demoraron una hora, la ausencia inicial del municipio y la habilitación del depósito en zona residencial pese a incidentes previos donde el dueño pagó daños menores.
El dueño fue visto huyendo en camioneta sin avisar a emergencias, mientras vecinos auxiliaron a los quemados quitándoles ropa y llevándolos en vehículos particulares; bomberos de Merlo y municipios vecinos controlaron el incendio con enfriamiento, más de 7 dotaciones trabajan en el lugar perimetrado.
Autoridades municipales recorren viviendas evaluando daños, pero vecinos reclaman décadas de quejas ignoradas por el riesgo de un depósito con 2.500 a 5.000 garrafas en barrio urbanizado.