Paulo Dybala, cuyo contrato con Roma acaba, es pretendido por Boca Juniors y Galatasaray. El club turco ofrece un contrato superior al de Boca, posiblemente usando fondos de la salida de Mauro Icardi, en quien River también está interesado.
La decisión involucra a su esposa Oriana Sabatini, madre primeriza, quien extraña a su familia en Argentina. Dybala prioriza el bienestar familiar ante la vida sacrificada del futbolista, con viajes constantes y ausencias prolongadas.
Panelistas debaten si pesa más el interés económico de Turquía o el regreso a Argentina cerca de la familia, concluyendo que Boca tiene chances si se planta firme.