Las explosiones en un depósito clandestino de garrafas despertaron a los vecinos en Mariano Acosta, generando fuego, pánico y destrucción de casas, con un chico herido de gravedad.
El incidente comenzó a las 6:30 de la mañana con múltiples detonaciones que lanzaron garrafas por los aires, chapas retorcidas y escombros, dejando el barrio como una zona de guerra con viviendas de dos plantas destruidas desde los cimientos.
Fernando Moreno reportó en vivo desde la zona cero el desorden, paredes a punto de caerse y daños materiales cuantiosos; el dueño del depósito quedó preso por dolo.
Hubo víctimas: dos hombres internados en gravísimo estado, un niño alcanzado por esquirlas mientras cruzaba con su padre, un joven herido por una garrafa y su padre que chocó camino al hospital pero está bien.
Los vecinos montaron un comedor comunitario entre las ruinas; en estudio criticaron la falta de controles estatales, precariedad y uso de garrafas por ausencia de gas natural accesible.