Un depósito clandestino de garrafas explotó en Mariano Acosta, Merlo, dejando cuatro heridos, entre ellos un joven de 19 años operado por hundimiento craneal.
El propietario está detenido e indagado por la Fiscalía 2 de Morón por estrago o incendio; el lugar no estaba habilitado y funcionaba en zona sin red de gas, donde las garrafas son esenciales pero caras.
Las garrafas volaron como misiles hasta 130 metros, destruyendo casas linderas; una impactó a Tiago, de 18 años, quien está en coma inducido con pronóstico reservado tras cirugía para aliviar presión intracranial.
Vecina contó que perdió su casa de 13 años de esfuerzo; hubo denuncias previas por explosiones menores no clausuradas pese a inspecciones policiales.
La mamá de Tiago, Rosa, pidió cadena de oración; el depósito tenía 2500 garrafas y ya había explotado años atrás sin consecuencias fatales entonces.