Estados Unidos presentó a Irán un plan de paz de 15 puntos a través de intermediarios, que exige la renuncia al desarrollo de armas nucleares y el fin del apoyo a grupos insurgentes radicales en la región.
A cambio, Washington levantaría las sanciones económicas y permitiría un programa nuclear civil. Sin embargo, el Pentágono anunció un mayor despliegue militar con 3.000 soldados, buques anfibios y posible toma de la isla de Yark, enclave petrolero estratégico.
Donald Trump insistió en que Irán busca un acuerdo y mencionó un regalo sobre el estrecho de Ormuz. Irán negó todo y respondió a Trump que no llame acuerdo a su derrota y que la era de sus promesas terminó.
Señales contradictorias en medio de la guerra en Oriente Próximo.