Un depósito clandestino de garrafas explotó alrededor de las 6:30 de la mañana en Mariana Costa y Mariano Acosta, Merlo, sin habilitación ni medidas de seguridad, albergando más de 2.500 garrafas. El dueño, Oscar Adrián Benítez de 48 años, admitió la irregularidad, y el lugar funcionaba en zona residencial, lanzando garrafas voladoras que dañaron cinco viviendas graves y otras menores, con incendios y colapsos de medianeras.
Cuatro personas resultaron heridas graves, incluyendo un transeúnte Tiago de 19 años que camina por la zona y enfrenta cirugía inminente en el Hospital de Merlo por herida en la cabeza. Los heridos iniciales del depósito fueron evacuados por vecinos al Sanatorio Paredes y luego al hospital. Bomberos y Defensa Civil trabajan en enfriamiento prolongado, con al menos 300 evacuados de la manzana y alrededores, sin luz ni agua por riesgo de gas y derrumbes.
Vecinos relatan estruendos impresionantes, garrafas volando hasta 150 metros, olor constante a gas y antecedentes de explosiones menores. Un vecino grabó con dron las detonaciones sucesivas, posiblemente iniciadas por una pava eléctrica en garrafa con pérdida, y reveló un tanque de carga en el sitio. Otras familias perdieron todo, como la abuela de una testigo cuya casa colapsó e incendió completamente.
Reporteros en vivo muestran destrucción como de bombardeo, con focos ígneos persistentes y críticas a la falta de inspecciones municipales pese a denuncias. Se cuestiona responsabilidad civil del dueño sin seguro, necesidad de asistencia estatal para damnificados humildes y cierre de depósitos similares en crisis donde aumenta uso de garrafas.
Pericias pendientes tras enfriamiento, con policía preservando escena; vecinos exigen controles para evitar tragedias predecibles en barrios vulnerables.