Cuba ha sufrido seis colapsos totales de su sistema energético en año y medio, dejando al país entero sin luz por fallas en centrales termoeléctricas soviéticas de los 60 y 80 que funcionan el doble de su vida útil de 30 años.
Tras la caída de la URSS en 1991 y el bloqueo de Estados Unidos, el mantenimiento es imposible, generando el Periodo Especial. Las plantas queman crudo venezolano, pero tras intervención de Estados Unidos en Caracas, detención de Nicolás Maduro y cierre del suministro, el déficit es de 1300 megavatios diarios, apagando 40-50% del país con obstrucciones y fugas.
La Habana busca soluciones con grupos electrógenos, patanas chinas y rusas con petróleo, y China dona 7 parques solares de 5 MW cada uno, más eólicos y biomasa, pero son inversiones largas. Donald Trump presiona con bloqueo, prediciendo caída de Cuba como nación fallida, detonando protestas y medidas como permitir propiedad de negocios a expatriados por Díaz-Canel.