Los consumidores recurrieron a segundas y terceras marcas en supermercados por la crisis económica, sacrificando calidad en productos de limpieza como lavandinas baratas, pero manteniendo marcas premium en yogures para niños.
Los supermercadistas notaron variaciones leves en precios durante los últimos 20 días, con incrementos por el impacto del combustible en productos voluminosos como packs de gaseosas de 8 unidades, mientras otros rubros como galletitas subieron un 2%.
Se observó un cambio en la naturaleza del chango de compras, donde la gente prioriza hidratos de carbono más baratos cuando suben de precio para llenar más el carrito, y reduce las proteínas como alternativa para estirar el presupuesto.