Un joven de 25 años conduce un auto importado caro en una picada ilegal dentro de Tecnópolis el domingo y enviste a una persona, quedando imputado por lesiones y picadas clandestinas.
El test de alcoholemia dio negativo, pero el lugar cerrado se usaba como autódromo ilegal; la víctima la sacó barata, aunque podría haber sido fatal.
Imágenes y declaraciones de testigos complican la situación judicial del conductor.