Una argentina recibió condena de dos años por injuria racial en un boliche de Río de Janeiro, pero no irá a prisión ni estuvo detenida, pudiendo volver pronto al país con resarcimiento económico de hasta 50 mil dólares por víctima.
La fiscalía pedía hasta 15 años por tres hechos, pero el juez unificó en uno con pena menor no efectiva, más pedido de disculpas públicas que ella dio. Debe pagar 150 mil dólares totales y hará tareas comunitarias en Argentina por convenios bilaterales.
Tras sentencia, expresó alivio por volver a Santiago del Estero, mencionó cuidados por integridad física y negó insultos a víctimas pese a pedir perdón, llamándolas "presuntas" en medios argentinos. Cambió relato inicial influido por primer abogado.
Panel debatió si la pena es injusta por insultos previos de víctimas, pero justicia brasileña validó injuria racial primero según videos.