Andrea del Boca renegoció su contrato para ganar 1,7 millones de pesos por día en Gran Hermano, equivalente a unos 51 millones mensuales, tras una reunión con la producción en el country San Carlos junto a su abogado Juan Pablo Fiorivelo.
La actriz está en un hotel con una productora de Gran Hermano y un escribano que certifica su aislamiento, mantiene comunicación con su hija Ana del Boca y Fiorivelo pese a las reglas, y no estuvo en el sanatorio Las Lomas sino en el country; ingresó al sanatorio bajo el nombre falso de Ana Biancuso.
Tiene problemas de salud crónicos como pólipos, divertículos y estrés autorizados por médicos, con alta pendiente del cardiólogo Mario Bosquiz; la producción espera su ingreso hoy en prime time para boostear rating, evitando el miércoles por el cumpleaños de su madre.
Los participantes de la casa sospechan trampas por su acceso a información externa, generando ebullición; la veedora del formato Michelle Wasserman supervisa pero no interviene aún, mientras Fiorivelo maneja todo y Andrea planea quedarse poco tiempo como golpe de efecto.
El programa necesita figuras como ella o Alfano para revivir la dinámica planchada, criticando el casting de influencers que no genera contenido.