La abogada argentina Agostina Páez, acusada por gestos racistas en Brasil, cumplirá prisión domiciliaria en Argentina tras juicio abreviado donde la Fiscalía bajó la pena al mínimo.
Deberá pagar indemnización a las víctimas señaladas y pidió perdón al juez, aliviada tras tres horas de sesión, asumiendo su error.
La pena se consideró extrema inicialmente para el grave hecho en Brasil.