Los actores de El Chavo del 8 mantienen odios profundos pese al amor en pantalla, revelan panelistas citando pleitos históricos y actuales.
Doña Florinda odiaba a todos, estaba enamorada de Kiko, y solo quedan cuatro vivos como la Chilindrina, mientras Chespirito era el genio que los unía en la felicidad televisiva.
La serie "Vecinos" muestra rivalidades reales que existían desde el rodaje, contrastando con la imagen familiar del programa.