El período 2015-2025 registró los 11 años más cálidos de la historia, y los océanos absorbieron el 91% del calor excedente, acelerando el deshielo en Antártida y Groenlandia, lo que eleva el nivel del mar a ritmo vertiginoso.
La dependencia de combustibles fósiles desestabiliza el medio ambiente y la seguridad internacional, eclipsada por guerras actuales, mientras 2024 fue el año más cálido observado y 2025 batió récords oceánicos.
Expertos advierten que demoras en la transición a energías renovables tendrán consecuencias mortales, con lluvias torrenciales y olas de calor devastando economías, y citan: 'Climate chaos is accelerating and delay is deadly'.
Los científicos enfatizan que los indicadores muestran aceleración del caos climático sin salida favorable ni espera a la diplomacia.