Tati Almeida, madre de Plaza de Mayo, relató en emotiva entrevista cómo descubrió la militancia de su hijo Alejandro, desaparecido en 1976, y su transformación de "gorila" a defensora incansable de la memoria, verdad y justicia, visitando por primera vez la casa de las Madres y encontrando fotos de otros desaparecidos.
Denunció el negacionismo del actual gobierno que busca borrar los 30.000 desaparecidos, torturas y vuelos de la muerte, llamando a los jóvenes a luchar por la justicia ante intentos de olvidar el terrorismo de Estado, mientras resiste en la ESMA y pasa la posta a nuevas generaciones con bastón pero de pie.
El programa mostró archivo de Automotores Orletti en Flores, centro clandestino descubierto por juez Daniel Rafecas en 2006, con testimonios de Marta Bianchi sobre torturas por Aníbal Gordon, impactos de balas, documentos de inteligencia de 1975 en paredes y relatos de niños como Mariana de 1 año y medio con padres desaparecidos Jorge Zaffaroni y María Emilia Islas Gatti.
Sobrevivientes como Ana María, Ricardo Coquet y Rosita contaron secuestros, intentos de suicidio con cianuro frustrados, torturas en Club Atlético, ESMA y casino de oficiales con carteles perversos como "Avenida de la Felicidad", música de víctimas durante tormentos y libertad vigilada hasta 1981, enfatizando transmisión oral del horror para generaciones futuras.
Diana Cordon recordó atención a Madres en 1976 vía Emilio Mignone, listas de ESMA con destinos "vuelos de la muerte" y construcción de confianza con primeras madres en confitería, pese a protección inicial para jóvenes militantes del PCR.