El salario pretendido en plataformas de empleo subió un 3,3% en febrero, superando la inflación del 2,9% tras dos meses a la baja por la urgencia de conseguir trabajo en un contexto de 7,5% de desocupación.
El promedio solicitado alcanza los 1.700.000 pesos, un monto que queda corto frente a los gastos familiares, especialmente en Buenos Aires, donde muchos postulantes bajan expectativas ante la falta de negociación real y la necesidad inmediata de ingresos.
Destaca la brecha de género: los hombres piden un 8,34% más que las mujeres en promedio, y hasta un 20% más en puestos de jefatura, donde las mujeres se autolimitan por factores como edad, familia y experiencia para aspirar al cargo.