Robert Cox, exdirector del Buenos Aires Herald durante la dictadura, relató en el estudio su rol clave en la denuncia de los desaparecidos y salvamento de vidas, en el marco de los 50 años del golpe. Acompañado por Uki Goñi, colaborador del diario, Cox explicó cómo el periódico se convirtió en refugio para denuncias ante la indiferencia de otros medios.
Cox describió encuentros directos con Jorge Rafael Videla y Emilio Massera, donde confrontó al régimen por los Ford Falcons sin patente y desapariciones. Publicó editoriales desafiantes pese a amenazas, incluyendo cartas a su hijo de 11 años y un intento de secuestro a su esposa, lo que lo obligó a exiliarse.
Testimonios de María Consuelo Castaño Blanco y Roberto Barrai destacaron cómo artículos del Herald garantizaron su supervivencia ante marines y represores. Javier Timerman, hijo de Jacobo Timerman, agradeció públicamente el apoyo del Herald cuando todos los colegas abandonaron al detenido director de La Opinión, comparándolo con el caso Dreyfus en un editorial de 1977.
El periodista comparó la dictadura con un holocausto, criticó la complicidad civil y económica, y enfatizó el rol del periodismo como guardián ante gobiernos militares. Habló de las Madres de Plaza de Mayo, como Azucena Villaflor y Esther Cariaga, que acudían al Herald rechazadas por La Nación y Clarín, y defendió la memoria contra negacionistas actuales.
Cox insistió en la necesidad de juicios completos y memoria activa, prediciendo rechazo popular al negacionismo en marchas como la de mañana. Mencionó paralelismos con la destrucción democrática en Estados Unidos por medios como Fox News.