Jan van der Fütten, periodista holandés de 85 años radicado en Israel, narra cómo en 1978 durante el Mundial grabó a las Madres de Plaza de Mayo exigiendo saber dónde están sus hijos.
Se disfrazó de periodista deportivo para reportar sobre derechos humanos; enfrentó amenazas de muerte tras publicar en Europa.
Las madres rogaban por sus hijos desaparecidos, denunciando puertas cerradas y angustia; policías las dispersaban.
El material, visto mundialmente vía periodistas extranjeros ante censura local, inició resistencia contra la dictadura.