Alexis Rogers, un hombre de 51 años que acababa de ser abuelo, murió asfixiado por una maniobra de un patovica a la salida de un boliche en San Miguel, durante una pelea despareja contra cuatro empleados de seguridad.
El incidente ocurrió en la madrugada del sábado, cuando Rogers discutió con un custodio, se armó una gresca y terminó sin vida en la vereda, según el informe preliminar de la autopsia que confirma asfixia por toma al cuello.
En la escena, el periodista Gabriel Prosperi relató que la víctima había ido a celebrar con su hijo y un amigo el nacimiento de su nieta Francesca, pero todo derivó en tragedia. Una vecina denunció peleas frecuentes por gente ebria y drogada, y pidió clausura del local.
Los cuatro patovicas están bajo investigación por el homicidio, en un caso que reaviva el debate sobre la inseguridad y capacitación en boliches.