En Potrimalal, Malargüe, Mendoza, el parador turístico de la familia Castro ofrece camping, cabañitas, trekking y cabalgatas junto al arroyo que alimenta el Río Grande.
Leandro Castro explica que transformaron su puesto ganadero familiar en atractivo turístico para vincular la crianza de chivos con el público, sorteando inclemencias en veranada desde diciembre.
Destacan el chivo malargüino al horno, a la llama, estofado, empanadas y pasteles preparados por la mamá, un orgullo local con más de 50 recetas en libro de chef Daniel Ferrara.
El cielo claro de Malargüe y la naturaleza auténtica invitan a probar sabores únicos que no se explican, solo se disfrutan.