El panel de Sálvese quien pueda discute intensamente las sospechas de que algunos analistas del panel de Gran Hermano son plantas de la producción porque no ven el programa completo o hacen análisis extraños.
Sol Pérez insinúa que un panelista nuevo ve "otro Gran Hermano" y no acierta en sus opiniones, aunque se arrepiente de nombrarlo y evita acusaciones directas para no dañar a compañeros.
Otros panelistas como Mariana y Ana Laura Román defienden que cada uno tiene su visión y que es normal discrepar, negando rotundamente la existencia de plantas en el equipo.
La charla genera tensión porque se menciona celos entre viejos y nuevos panelistas, y la necesidad de ver el reality todo el día para opinar bien.