Tras un derrumbe en Parque Patricios, nuevas grietas y colapso de ventanas obligaron a vecinos a abandonar el edificio nuevamente.
Los residentes de la Torre A denunciaron ruidos de vidrios rotos y aberturas colapsando, criticando al gobierno de la Ciudad por presionar el regreso sin garantías ni servicios, afectando su salud mental.
La fiscal había autorizado el reingreso, pero muchos permanecen en hoteles por miedo.