Laureano, un chico de 12 años fanático de Messi, pasó la noche en la puerta del predio AFA para saludarlo al llegar de EE.UU., pero Lionel Messi pasó de largo sin firmas ni fotos, dejando al nene llorando desconsolado.
El padre lo acompañó en el acampe, pero el pibe faltó al colegio; el panel debate si está bien permitirlo, con algunos criticando el fanatismo extremo y otros proponiendo ayudar a conseguir una camiseta firmada.
Mostraron imágenes en vivo del predio con fans gritando, Laureano emocionado contando que es su última chance antes del Mundial y que ya vino hace tres años sin éxito; fan de San Lorenzo, insiste en seguir intentando.
Panelistas sugieren campañas para que Messi le firme algo vía vestuario o familia, comparando con firmas de artistas como Ricky Martin, y reflexionan que es lección de vida: no todo deseo se cumple.