La multitudinaria marcha de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, encabezadas por Taty Almeida de 96 años, avanza por Avenida de Mayo hacia la Plaza de Mayo en el 50 aniversario del golpe de Estado de 1976. Miles de familias, jóvenes, niños y militantes llenan las calles con pañuelos blancos, banderas con fotos de desaparecidos, cantos de "nunca más" y carteles exigiendo "dígan dónde están". Relatos emotivos de familiares como sobrinos de Scouts desaparecidos en Villa Bosch, uruguayos solidarios y niños que piden venir por las abuelas marcan la jornada.
Periodistas recorren la movilización entrevistando a participantes: un padre lleva a su hijo de casi un año explicando centros clandestinos como la mansión Seré; una docente de Neuquén recorre 5.000 km para transmitir memoria; una mujer operada ayer cumple el sueño de su madre. Críticas al gobierno de Javier Milei por negacionismo y teoría de dos demonios resuenan, con Patricia Bullrich recusada por no firmar el documento y paralelismos con políticas de Martínez de Hoz.
La cabecera arranca desde Piedras y Avenida de Mayo con madres en sillas de ruedas saludadas por la gente. Taty Almeida declara que "ni Milei y compañía nos han vencido" y que seguirán mientras Dios dé fuerza. La bandera humana con gigantografías de 30.000 desaparecidos se despliega, mientras Cristina Fernández de Kirchner saluda desde su balcón. Jóvenes como Dante de 17 años vienen por primera vez en nombre de los ausentes.
Expertos como Gaby Michi destacan el golpe cívico-militar-eclesiástico-económico, deuda externa elevada de 7.800 a 45.000 millones de dólares, Plan Cóndor y centros como ESMA y Vesubio. La plaza se llena dos horas antes del acto central a las 17, con mensajes contra la justificación actual y llamados a no olvidar para evitar repeticiones.
La emoción colectiva prima sobre el odio, con abrazos y reconocimientos al canal C5N por su cobertura. Participantes de Santa Cruz, Bahía Blanca y Patagonia insisten en memoria, verdad y justicia ante el negacionismo.