Un fragmento de misil iraní impactó en Dimona, ciudad emblemática por su central nuclear a 20 km, destruyendo entradas de casas y techos por onda expansiva. Johnny Cott mostró chapas voladas, hierros retorcidos, cráteres y vidrios rotos en autos, sin víctimas fatales pero con daños masivos en edificios.
Vecinos colocaron estrellas de David y bandera israelí en escombros, mostrando orgullo ante el desastre causado por Irán y terroristas como Hezbollah. El reportero advirtió por pozos y escombros, paneando destrucción en múltiples departamentos y enfatizando potencia destructiva más allá del impacto directo.
Dimona sufrió alto impacto explosivo y simbólico, ilustrando la brutalidad de los ataques misilísticos en la guerra.