Miriam Fernández, nieta recuperada que participa en el video gubernamental del 24 de marzo, defiende su participación para contar la historia completa sin politizarla. Hija de María del Carmen Poblete y Carlos Simón Poblete, militantes montoneros desaparecidos en 1977 y nacida en la ESMA, critica la victimización constante y exige memoria completa de ambos lados, reconociendo atrocidades de la dictadura pero rechazando negar las de los subversivos.
Fernández revela conflictos con su familia biológica: hace un año y medio no se hablan por intereses económicos, ya que cobraron indemnizaciones que le correspondían a ella y alteraron documentos públicos como un acta de defunción falsa de su padre en 1975, cuando nació en 1977. Su abuelo biológico cobró su indemnización sin ocultar su historia, pero acusa a la otra parte de mentir para eliminar su línea hereditaria. Destaca que sus padres de crianza le dieron todo el amor, rechaza que los llamen apropiadores y defiende su derecho a sentir así.
Conoció su identidad como una mochila pesada por la victimización de entidades de derechos humanos que intentan manipularla. Transitó juicios de lesa humanidad desde 2005; su padre de crianza, condenado en todas las causas del centro clandestino D2 en Mendoza, está preso, mientras su madre de crianza falleció. Reivindica el respeto de compañeros de militancia de su madre como Beatriz García, pero critica formas combativas que obligan a cambiar apellidos o militar ideologías.
En la entrevista, enfatiza elegir el amor sobre el odio, reconoce casos distintos pero insiste en su historia particular donde no le ocultaron la identidad y elige sus padres de crianza. Discute con panelistas sobre plan sistemático de robo de bebés, cifras de desaparecidos (8.630 en CONADEP vs. 30.000), terrorismo subversivo y golpe militar bajo Isabel Perón, rechazando teoría de dos demonios y pidiendo verdad completa sin ocultamientos.