En Calabria, sur de Italia, médicos cubanos son indispensables para mantener abiertos hospitales y urgencias desde acuerdo de 2022 con La Habana, integrándose rápido pese a diferencias técnicas. Priorizan ayudar pacientes sin involucrarse en política.
Washington presiona a Italia para acabar la misión, alegando que financia al gobierno cubano, con enviados visitando la región. Autoridades calabresas rechazan, priorizando necesidades sanitarias y calculando falta de miles de especialistas; incluso piden más cubanos.
Con Trump, presión aumenta, pero Calabria insiste en retenerlos para organizar turnos y atención.