A 50 años del golpe, Mabel Cariaga, hija de madre desaparecida en Iglesia Santa Cruz por Astiz, convoca marcha con rostros de 30.000 desaparecidos. Muestran fotos de Alejandro (padre de su hijo, secuestrado a los 18) y otros, enfatizando historias de vida y lucha pendiente por justicia social.
Madres protegían jóvenes como Astiz ("Gustavo Niño"), pero él infiltró para evitar solicitada con nombres y desarmar grupo secuestrando líderes Esther, Mari y Azucena. Pañuelos blancos derrotaron fusiles; solicitada 1978 con 2.000 nombres impactó pese intentos de stop.
Exigen memoria completa: "¿Dónde están?", cómplices civiles enriquecidos financian modelo actual de exclusión. Nieta Lucía (11 años) dibuja fotos de abuelo y bisabuela para marchas y escuela, manteniendo memoria viva.