Laureano, un chico de 12 años fanático, lleva tres años juntando firmas de campeones mundiales en su camiseta, logrando Lautaro Martínez y Ángel Di María (esta última vía viaje del padre a hotel de Rosario Central).
Esta mañana falló en conseguir la de Lionel Messi cerca del predio AFA: emocionado corrió con fibrón pero Messi no bajó del auto policial. Ahora vigila en puerta con padre Javier y periodista Gonzalo Zoro, agotado pero determinado.
Panel y móvil en vivo piden milagro como con entradas Taylor Swift: adentro del predio saben del caso. Laureano insiste en firma central; todos alientan pese a hincha de San Lorenzo.