El conductor del programa criticó duramente al kirchnerismo por utilizar la conmemoración del 50 aniversario del golpe de 1976 para centrar el debate en Cristina Kirchner en lugar de en la memoria histórica. Afirmó que el kirchnerismo capturó la causa de los derechos humanos para su propio beneficio, convirtiéndola en una consigna y romantizando la violencia guerrillera de los 70 mientras ignoraba juicios previos como los de Alfonsín.
Presentó una línea de tiempo de 50 años desde el golpe y 42 de democracia ininterrumpida en Argentina, destacando la resiliencia democrática a pesar de crisis económicas y políticas. Mencionó hitos como el juicio a las juntas en 1985 bajo Raúl Alfonsín, los indultos y la impunidad concedida a guerrilleros en 2003, y criticó casos como Sueños Compartidos donde supuestamente se usaron fondos de derechos humanos para corruptelas.
Incluyó un testimonio de Norma Morandini, quien perdió a dos hermanos desaparecidos en la dictadura y llamó a una memoria plural. El conductor rechazó las declaraciones de Wado de Pedro y Axel Kicillof, que equipararon la situación judicial de Cristina Kirchner con persecución de la dictadura, y describió las salidas de la expresidenta al balcón como un "festival" inapropiado para la fecha.
Subrayó que el kirchnerismo considera antidemocrática cualquier elección que no los favorezca y que Cristina tuvo un debido proceso, a diferencia de las víctimas de la dictadura. Insistió en que esta actitud es un insulto a la democracia y a la resiliencia de los argentinos.