Israel intensificó ataques en el sur del Líbano con bombardeos contra puentes y rutas clave para cortar accesos y aislar la zona fronteriza en medio de enfrentamientos con Hezbollah, aliado de Irán.
La región es inaccesible incluso para la misión de paz de la ONU, sin periodistas independientes, y combina bombardeos aéreos con operaciones terrestres, elevando el riesgo de escalada mayor.
El sur del Líbano ya fue escenario de conflicto similar en 2024, ahora con infraestructura destruida que complica ayuda humanitaria y cobertura periodística.