Israel bombardeó el corazón de Teherán contra la cúpula del grupo Basij, rama represora de la Guardia Revolucionaria iraní responsable de ejecuciones públicas como la de un pibe de 19 años campeón de lucha libre durante protestas.
El ataque envía mensaje a la población civil de que elimina a sus represores. Recordaron manifestaciones con 30.000 muertos y ahorcamientos con grúas en plazas para disuadir levantamientos.