La periodista Maya Siminovich reportó desde Tel Aviv que Irán lanzó oleadas de misiles contra Dimona, en el sur de Israel, impactando un edificio y dejando 39 heridos por metralla, incluyendo un niño de 12 años, en represalia al bombardeo israelí en Natanz. Las sirenas sonaron solo nueve segundos antes del impacto, sin tiempo para resguardarse, y residuos de intercepciones hirieron gravemente a civiles en Nimona.
Israel mantiene ambigüedad sobre su programa nuclear en Dimona, centro de investigación atómica, mientras Irán busca equivalencia propagandística. El ejército israelí estima que Irán tiene alrededor de mil misiles restantes tras lanzar 300 desde el inicio de la guerra hace tres semanas, con 90% interceptados.
Irán falló en atacar la base Diego García, compartida por EEUU y Reino Unido en el Océano Índico a 4.000 km, demostrando capacidad intercontinental inédita que alcanza Europa Central. Uno fue derribado por un buque estadounidense y el otro falló; Reino Unido condenó el intento como irresponsable. Londres permitió recientemente uso de la base para ataques contra misiles iraníes en Hormuz.
El régimen iraní resiste pese a muerte de líderes como ayatolá Ali Khamenei, usando drones baratos y misiles; Trump enfrenta críticas por impulsividad, pide 200 mil millones de dólares extras y cambia objetivos sin tropas terrestres. Cierre de Hormuz paraliza 20% del crudo mundial.