En el día 25 de la guerra, la Guardia Revolucionaria Iraní lanzó misiles y drones contra Tel Aviv, Dimona y objetivos estadounidenses, pese a negociaciones negadas por Irán.
En Tel Aviv, edificios residenciales sufrieron graves daños, coches destrozados; Israel acusa a Irán de atacar civiles mientras ellos focalizan en infraestructura militar iraní. En Nesher (Haifa), 22.000 habitantes corrieron a refugios ante alarmas.
Israel responde atacando Hezbollah en Beirut sur, eliminando miembro de fuerza Quds iraní. Más de un millón desplazados en sur de Líbano. En Irak, ataque mata 10 combatientes incluido comandante Sadal Baidi; atribuyen a Estados Unidos.
Israel exige presencia militar en franja sur libanesa de 45 km para desalojar Hezbollah. Mediaciones involucran EE.UU., Israel, países del Golfo y Europa.
Imágenes muestran interceptaciones aéreas israelíes y daños en suburbios.