En el segundo subsuelo del hospital Ichilov de Tel Aviv transformaron un estacionamiento en refugio para 600 pacientes graves durante la guerra, protegiéndolos de sirenas y misiles sin necesidad de movilizarse.
El lugar, que en tiempos de paz albergaba autos, motos, bicicletas y monopatines de empleados y visitantes, ahora cuenta con camas equipadas con tecnología de última generación en uno de los hospitales más prestigiosos de Israel.
El director del hospital también usa el espacio para recuperarse. Esta adaptación se activó tras el ataque de Hamás el 7 de octubre y la lluvia de misiles iraníes en la guerra de 12 días, mostrando cómo el personal médico, enfermeros y familiares luchan por la vida pese al conflicto.
Los casos leves atienden arriba, pero este nivel protege a los críticos de los bombardeos contra población civil.