Guidozú reveló que cayó en una estafa inmobiliaria por tres millones de pesos al alquilar un departamento trucho sin muebles ni servicios, obligándolo a pedir ayuda a amigos empresarios para amueblarlo con plomeros y pintores.
Mostró el contrato falso sin DNI ni firma legible y calificó a los responsables de ladrones y caraduras sinvergüenzas, exigiendo devolución de los dos millones y medio más comisión de inmobiliaria.
Contó anécdotas vulgares de su vida: gana un millón de pesos de jubilación de Aerolíneas, está en pareja con un jujeño al que le gusta peluda, y compró una escopeta para cazar intrusos en su casa.
El panel reaccionó con chistes sobre su seguridad y consejos para diversificar ingresos como kioscos, mientras admiran su look secretaria ejecutiva similar a Greta Rodríguez y Moria Casán.