El gobierno de Javier Milei decidió no remover a Manuel Adorni de su cargo pese a la controversia por sus dichos y viajes, según fuentes internas que descartan su salida.
Milei regresó de viajes clave, incluyendo reunión con Víctor Orbán en Hungría, y arremetió contra la prensa. Caputo y el presidente defendieron al vocero sin que él hable directamente, evitando autodefensa pública.
El kirchnerismo presiona para que Adorni vaya al Congreso con su informe, vencido en plazos, para cuestionarlo por Caso Libra y Punta del Este, pero el Ejecutivo resiste citaciones forzadas.
Panelistas coinciden en que echarlo sería señal de debilidad, y Milei usa retuits y ministros para contrarrestar críticas opositoras y mediáticas.