El presidente del parlamento iraní, Mohamed Bagher Ghalibaf, negó cualquier negociación con Estados Unidos para terminar el conflicto, a pesar de rumores que lo señalan como figura clave en diálogos secretos con Donald Trump.
Ghalibaf, excomandante militar y leal al régimen teocrático, participó en la guerra con Irak y represión de protestas, y se lo describe como gestor modernizador con experiencia como alcalde de Teherán y candidato presidencial.
Trump mencionó un "regalo" relacionado con petróleo y gas de una figura de tercera generación en el poder iraní tras la muerte de Ali Khamenei, sugiriendo control sobre recursos clave del régimen.
Panelistas debaten identidades posibles, incluyendo un general de la Guardia Revolucionaria, y anticipan revelaciones esta semana sobre el negociador.