Una explosión seguida de incendio en la refinería Valero Energy en Port Arthur, Texas, dañó la unidad de hidrotratamiento de diésel y el craqueador catalítico, forzando cierre parcial.
La policía ordenó confinamiento inmediato a residentes por toxicidad, recomendando quedarse en hogares en la zona oeste de la ciudad.
El incidente afecta una instalación clave para procesar combustible pesado ácido, con imágenes impresionantes de las llamas y explosiones.