Emilce Moller, sobreviviente de la Noche de los Lápices a los 17 años, explicó conciencia de destrucción social para plan económico dictadura; vida complicada, dolorosa, ausencias de compañeros como herida abierta.
A pesar riesgo, priorizó solidaridad militante arraigada en época; rechazó irse cuando papá lo sugirió tras detención de Claudia y María Clara, no dejó compañeros por compromiso generacional.