Rusia lanzó un ataque diurno inusual con 400 drones contra Ucrania, dejando al menos 22 heridos en Lviv, centrándose en civiles e infraestructura.
Un dron impactó un edificio histórico junto a una iglesia en el centro de Lviv, a 60 km de Polonia; otro golpeó un edificio residencial y restos de un tercero cayeron en una calle.
El alcalde Andrii Sadovyi confirmó los impactos, destacando el cambio táctico ruso de ataques nocturnos a diurnos masivos.