Dormir con televisores encendidos causa despertares por ruido y luz, inhibe melatonina y altera ritmos cerebrales.
La luz de dispositivos electrónicos impide producción de melatonina que regula sueño-vigilia. Recomiendan apagar pantallas antes de dormir y no tenerlas en dormitorio.
Práctica común aumenta consumo energía y daña salud y durabilidad de equipos.