El pastor lee Mateo 14:24-27 sobre Jesús andando sobre el mar en tormenta, diciendo "¡Tenen ánimo, yo soy, no temáis!". Remonta a 400 años de silencio post-Malaquías sin hablar del Mesías.
Juanes Bautista clama en desierto quebrando silencio para preparar venida del Mesías; desiertos no solo prueban sino permiten Dios hablar privadamente, generar uniones secretas recompensadas públicamente.
En desierto, Dios entrevista personalmente para respuestas celestiales.