En Plaza de Mayo, una hora y media después del acto central por los 50 años del golpe de Estado, la desconcentración transcurre con total normalidad y clima festivo. La gente come choripanes y sándwiches entrada la noche, dividida entre movilización y custodia policial de la Casa de Gobierno.
Movilizaciones de partidos políticos y organizaciones sociales incluyeron familias con hijos para contarles sobre el golpe. Participaron pocas Madres y Abuelas de Plaza de Mayo restantes, y el Premio Nobel de la Paz Pérez Esquivel, quien leyó parte del documento final de 40 minutos.